jueves, 9 de diciembre de 2010


Nuestras miradas perdidas en direcciones nulas.
No es fácil definir, llegar a un mismo destino, ni difícil llegar...
Y al mismo tiempo te converso, distorsión así vuelves a armar mis esquemas juveniles.
Minutos antes de que den las 3, sigo mirando al techo una y otra vez, como si no tuviera nada más que hacer.
No hay nada nuevo bajo el sol, ni escombros de un amor que pueda recoger, no tengo nada que esconder.
Lo intento todo para ser mejor de lo que fui, de lo que fui hasta ayer.
Si fuera mas de frente, un poco mas valiente, no bastaría con dejarlo todo así, rebobinar las horas, no es lo que mas me importa, tan solo cuento con que estés aquí.
Y es así como llevo una vida de perros, mastico pan con veneno, tengo la cabeza estrecha, la cola y una vista desecha.
Veteeeeeeeeeeeee muy lejos, tan lejos de mi mente, donde no mires de frente a nadie como yo.